“Alcohol, Drogas y Malas Compañias”

Considero necesario ahondar sobre el tema anterior, digamos que, directamente sobre las adicciones;

“Alcohol, Drogas y Malas Compañías”

Estos son los elementos a los que nuestros hijos  inevitablemente están –o estarán-  expuestos; que en el momento de estarlo lo acepten o lo rechacen  esta básicamente determinado por la presencia o ausencia de necesidades insatisfechas.

El alcohol y las drogas tienen la propiedad de ser excelentes evasores de la realidad, de los sentimientos de desamparo, culpa, desaprobación, o frustración; también constituyen medios de relacionarse y los adolescentes están específicamente necesitados de reconocimiento y aprobación, ya que están desarrollando su sentido de pertenencia. Si para ser aceptado en el grupo al cual quiere pertenecer y en el que pretende satisfacer estas necesidades se le pide que consuma alcohol o drogas –o ambas- es muy probable que lo haga, si no tiene estas necesidades satisfechas en casa, y si la escala de valores no es clara o simplemente no existe.

Cabe mencionar que existe un pequeño sector de adolescentes que llegan a probar el tabaco, el alcohol  o alguna droga solo por curiosidad y jamás vuelven a consumirlo después de sufrir las terribles consecuencias como el malestar posterior, mejor conocido como la resaca o cruda, el mareo, las alucinaciones, la amnesia temporal, etc., pero serán muchachos seguros, con una buena estructura y una solida escala de valores aprendidos en casa, así como todas sus necesidades emocionales afectivas cubiertas.

Sin embargo, hay otros jóvenes que estas sustancias son muy atractivas, ya que además de hacerles “olvidar” al menos unas horas sus frustraciones e insatisfacciones, los hacen sentirse bien, pues estimulan su cerebro y los hacen sentirse, despreocupados, valientes, activos y contentos, inclusive hasta creativos, pero a la larga afectaran su cuerpo, su mente, sus emociones, y sus relaciones; familiares, sociales, laborales, de pareja que inevitablemente los llevaran al fracaso o a la muerte como destino final.

Socialmente se ha considerado de manera equivocada que el alcoholismo y la drogadicción,  son vicios, y por lo tanto, se cae con frecuencia en el error  de ver y tratar a los adictos como viciosos, despreciándoles y aprendiéndolos, culpándolos en cada momento de su enfermedad y de las consecuencias estresantes que traen a la familia.

Se trata de enfermedades incurables, progresivas y mortales; son de carácter triple, esto es, que afectan directamente las emociones, y no solo las del consumidor, sino también de los co-adictos; la familia. De ahí que muchos profesionales las consideran enfermedades de tipo familiar.

Los mas vulnerables y susceptibles  de desarrollar este tipo de enfermedades son los hijos de enfermos alcohólicos  o adictos, y el momento en que se presenta y se dispara este problema es con frecuencia precisamente en la adolescencia, pero no solo eso, sino que también se convierten en candidatos ideales para sufrir cualquier tipo de neurosis, a diferencia de personas que no fueron criadas en hogares de alcohólicos. http://www.al-anonalateen.org.mx/www/index.php 

Las seis características que presentan los hijos de enfermos alcohólicos son: no hablar, no sentir, no confiar, culpa, control y aislamiento. Estos jóvenes desarrollan mayor dificultad para confiar en otros, para identificar o expresar sentimientos, para pedir lo que necesitan, para relacionarse íntimamente de manera sana, y son mas propensos a experimentar depresión o a presentar conductas antisociales e inclusive delictivas.

¿Que hacer si mi hijo -o hija-, ya es un adicto?

El primer paso para poder recibir ayuda y que esta sea verdaderamente efectiva es aceptar que hay un problema. http://www.namexico.org.mx/  A veces, los padres actuamos irresponsablemente; unos porque no saben como manejar la situación, o porque no quieren reconocer su incompetencia y se engañan a si mismos. Otros, por egoísmo, por comodidad, por vergüenza, o porque simplemente no tienen tiempo. Los peores, porque no les importa, también son consumidores.

Cuando alguien acude a terapia o a un grupo por obligación y no por convicción  las posibilidades de éxito son muy bajas. En cambio, cuando se acude por decisión propia donde la familia se involucra, el pronóstico es altamente favorable. Busque ayuda profesional que este familiarizado con este tipo de problemas, acuda a un grupo de familia o si es un menor de edad acuda al DIF municipal de su localidad para canalizarlo a la instancia que corresponda, sobre todo si es de escasos recursos. http://dif.sip.gob.mx/infanciaadolescencia/?contenido=227

La temática de las adicciones es una problemática real y hay que atenderla desde diferentes ángulos, el gobierno nunca va poder solo, a pesar de que nosotros creemos que él es el único encargado de gestionar. http://www.presidencia.gob.mx/prensa/?contenido=46145

Por su parte, la presidenta del DIF Nacional, Margarita Zavala afirmó que “En la  lucha contra las adicciones debe ser de los tres niveles de gobierno, en conjunto con la sociedad civil. Solo así podemos lograr un modelo integral y eficiente, porque las drogas representan un reto importante que debemos de vencer, por el bien de nuestra sociedad”. La primera trabajadora social del país subrayó; “Es necesaria una alianza para tener el bien común entre las familias. Tenemos la obligación de mejorar la atención de los padres para con los hijos” (Cancún, Q. Roo, 9 de marzo 2010). Estimado lector, quizá este usted de acuerdo conmigo, me parece que la clave esta en las palabras resaltadas y subrayadas. Nota informativa en  http://www.milenio.com/node/398250

Pareciera que el esfuerzo por ayudar a los enfermos (adictos) son improductivos, pero lo cierto es que el medio que los rodea, desafortunadamente, esta tan contaminado que es muy difícil, para ellos, no reincidir después de su recuperación. El gobierno destinan recursos económicos y esfuerzos para su prevención y tratamiento a instancias, Ong´s, pequeñas asociaciones, y/o centros de rehabilitación, que quizá no son lo suficiente pero, entendamos que la raíz del problema germina en la familia, en los padres, y para ser más especifica, en la consciencia de cada uno como tal.

El mejor antídoto para la culpa es la responsabilidad. La culpa trae consigo la idea de que hay que culpar a alguien más y que es merecedor de un castigo. En el caso del enfermo, cuando se castiga, se agrava la enfermedad. Cuando, por el contrario,  se orilla al adicto a asumir una responsabilidad, necesariamente se da cuenta de que ha cometido un error, y el error trae consigo la idea del corrección, cuya carga emocional es completamente diferente, ya que en el caso del castigo no se puede hacer nada salvo evadirlo y la forma mas efectiva de hacerlo es consumir alcohol o droga, y en el caso del error si se puede hacer mucho para corregir y compensar.

Permita que su hijo enfrente las consecuencias  de sus actos, no de la cara por el ni minimice las consecuencias. Apóyelo, no lo maltrate, tampoco amenace con cosas que no podrá cumplir. No espere resultados inmediatos, dese al menos un periodo de 6 meses para trabajar en conjunto; ya sea en psicoterapia individual o grupal para ver resultados satisfactorios donde la familia tiene que apoyarse entre si. Tampoco tome decisiones drásticas como correr al joven de la casa o encerrarlo en una habitación, etc. Asesorase, tome ciertas medidas hasta tener mayor conciencia del problema a menos. Algunas veces los jóvenes presentan otro tipo de trastornos como la esquizofrenia o la bipolaridad que el uso de las drogas y el alcohol empeora la situación.

Mas información:  http://www.lasdrogas.info/index.php?op=InfoNoticia&idNoticia=27783

 Frecuentemente, el miembro de la familia que busca ayuda es el mas valiente y sano, y se convierte mediante su trabajo personal en un elemento sanador, tenga paciencia, no es un proceso rápido. Nadie ha dicho que ser padre o madre es una tarea muy sencilla mas cuando se trata de un proceso doloroso como este, pero a la larga le traerá grandes beneficios y recuperara la paz interior y la serenidad que esta enfermedad les pudiera arrebatar a todos.

 “Las adicciones vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes, y se quedan como amos”.

–Confucio- 

Como una buena medida de prevención es importante mantener un vínculo muy estrecho con los hijos, haciéndoles saber lo mucho que los amamos. Entiéndase “hijos” como una expresión generalizada, es decir, sin distinción de géneros.

Les aseguro que no basta hacer todo lo que ya hacemos por los hijos, es necesario expresarles el amor. Quizá ellos ya no deseen tener contacto físico, o tal vez ya no acepten de buena gana los besos, los mimos o los abrazos, en ese caso entonces díga con frecuencia lo mucho que lo ama, que se siente orgulloso de el o ella, que confía porque sabe que es un gran ser humano, reconozca su esfuerzo y prémie, pero también conozca a sus amigos, asegúrese de que los grupos que frecuenta sean lo mas sanos posible, haga deporte con ellos o al menos incentivado, involúcrelo en alguna actividad comunitaria, encomiende ciertas tareas u obligaciones en el hogar, enseñe a trabajar para que vaya aprendiendo a ser responsable, estimule sus intereses intelectuales y artísticos, enseñarles a conocer y manejar sus emociones, pase con ellos tiempo de calidad. Escuche con verdadera atención cuando platique con usted; a su modo, los adolescentes, siempre dan señales de lo que necesitan (y no me refiero a lo económico ni lo material), manténgase atento, pero no olvide mantener la estructura y disciplina que le mencione en el post anterior. Sea un padre, una madre cercanos, amorosos y disponibles, pero también firme.

Para concluir permitame esta reflexión dirigida a todos los  padres, madres (me incluyo), y también a los que algún día lo serán:

“Los fundamentos del carácter no son construidos por lo que uno aprende en la escuela sino por los ladrillos del buen ejemplo que se van colocando día a día”.

En otras palabras; los métodos, los libros y las terapias ayudan muchísimo, pero lo que realmente educa es el ejemplo como padres. Por otra parte, vivir una situación muy cercana en la familia nos hace reflexionar y entender lo que es la verdadera  “Guerra Contra el Narcotráfico”, no la que vemos abatirse en las calles, sino la que se combate desde otra trinchera; el hogar.  No hacer nada por ayudar a nuestros hijos, nos hace cómplices del narcotrafico, y el camino que se pretende de legalizar las drogas se hace mas distante  porque no estamos preparados para eso.

 Quien compra drogas financia el narcotrafico y la violencia.

http://es.wikipedia.org/wiki/Narcotráfico_en_México

Estimado lector, le invito a dejar su comentario, participe conmigo en el afan de crear conciencia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s