La Famosa Leyenda de “Roy Bean” -verdad o ficcion-

“En la década de los 1800´s las distantes secciones de E.U.A. eran unidas por los rieles de acero que atravesaban el oriente hacia donde brotaban nuevos  campos  y ciudades, pero también, donde había otros repletos de tiendas de campaña que habitaban los obreros que trabajaban en la construcción de las vías del tren. Estos lugares eran salvajes y sin ley, repletos de hombres que fueron contratados para su construcción. No todos eran inmigrantes chinos, había de todo, algunos que rapiñaban, otros delincuentes astutos y engañosos, y también mujeres pintarrajeadas que visitaban continuamente estas zonas para entretener y ejercer el llamado oficio mas viejo del mundo. El caso es que para 1882 la situación, era caótica y  empeoraba a tal grado que, el agua les llego al cuello y, la misma tropa rielera pidio ayuda a los guardabosques de Texas; Los famosos “Texas Rangers”, siendo Fort Stockton la autoridad legal mas cercana, a una distancia de 100 millas. Tanto los guardabosques como la población rielera pidieron que, urgentemente, se designara un Juez de Paz…y

Aquí nace la  famosa leyenda de “Roy Bean”

Pero antes, permítame contarle una breve semblanza de lo que fue la vida de este famoso personaje. Algunos documentos comprueban que Phantly Roy Bean (hijo) nació en el año de 1823, otros que en 1825 pero en lo que si coinciden es que pelo gallo un 16 de Marzo de 1903. Dicen también que a los 15 años Roy se fue de casa, abandono a sus padres buscando crear sus propias aventuras en el viejo Oeste a lado de sus dos hermanos mayores, Sam y Joshua. Con su hermano Sam viajó en ferrocarril por la región que más tarde sería Nuevo México. Después cruzaron el Río Grande y establecieron una oficina de correos en Chihuahua, México. Luego, tras  una trifulca y asesinar a un lugareño, Roy, como quien dice “ahueco el ala”  hasta llegar a  California, donde permaneció con el otro hermano, Joshua. Roy trabajó de cantinero y mesero en el “saloon” de su hermano, “The Headquarters” en Febrero de 1852. Poco después, Joshua se convirtió en el primer alcalde de San Diego. 

Este joven con espíritu aventurero daba muestras ser toda una fichita,  pues fue arrestado dos meses después tras herir, en un duelo, a un hombre. Cuando su hermano Joshua fue asesinado se escapo nuevamente. Sin la protección del finado, Roy no tuvo más remedio que volver a Nuevo México, donde su hermano Sam había llegado al cargo de “sheriff”. Dicho de una manera muy coloquial,  le gustaba el ambiente “congalero” porque una vez estando ahí, se dedico a lo mismo; atender a los fieles parroquianos que frecuentaban saloon para embruteserce, de tal modo que logro incrementar sus ingresos -y los del hermano- mediante el contrabando de armas mexicanas destinadas al Ejército de la Unión durante la Guerra Civil Estadounidense.

El 28 de octubre de 1866, al fin se matrimonio con la mexicana María Anastasia Virginia Chávez, pero el apuesto Roy no quería sentar cabeza y, luego de varios dimes y diretes, finalmente se establecieron en San Antonio, Texas. La familia se multiplico en ese lapso y procrearon cinco hijos: Roy, Laura, Zulema, Sam, y John, este ultimo de dudosa procedencia, es decir, no se encontró registro de su nacimiento y se piensa que fue adoptado. 

En 1882, la línea de ferrocarril de Galveston, Harrisburg y San Antonio contrataba personal para enlazar a San Antonio con El Paso. Roy abandono su frustrado matrimonio, sus hijos y sus negocios ilegales y se fue de pinta a una población rural al final del trayecto, para trabajar, una vez más, de camarero sirviendo whisky a los obreros del ferrocarril. después de todo, no era mal negocio emborrachar gente para cobrar doble…¡dicen!… pero bueno, tan es así que, al poco tiempo, se convirtió en propietario de una tienda en Vinegaroon, llamada de esta orma por los escorpiones de “cola de chicote” que habían infestado aquel campo semidesértico, un lugar repleto de toda clase de alimañas que vivian en tiendas de campañas y una que otra construcción rustica. Su changarro estaba situado cerca del ferrocarril, donde los trenes hacían su parada para que los viajeros aprovecharan para bajar a tomar una cerveza. Se decía que Roy Bean  fue auto proclamado el primer Juez de Paz para el Condado de Pecos el 2 de Agosto de 1882. Para el siguiente año el supuesto juez había controlado al pueblo y la corte se estableció en Langtry con esta peculiar Justicia llamada;  

“Law West of the Pecos”

–Verdad o ficción-

Existe una anécdota relacionada en la que, cierto día, un viajero muy finolis pagó su cerveza de 30 centavos con un billete de $20 dólares y viendo que no le devolvían el cambio, se enfureció y trató a Bean como ladrón. Para sorpresa del catrín, este igualó las cuentas imponiéndose una multa de $19.70 por insultos a la autoridad… ¡He dicho!

En cualquier lugar, o cualquier tiempo que se mencionen los celebres personajes de Texas, el nombre de  Phantly Roy Bean, llamado “el juez de la ahorca” no escapa de la memoria. Particularmente en el gremio de los abogados tiene reminiscencias porque la “Ley al Este de Pecos” se ha convertido en una leyenda clásica legal. Uno de los fallos más polémicos de Bean ocurrió cuando un irlandés fue acusado de asesinar a un obrero chino. Los amigos del acusado amenazaron con destruir la corte  si lo declaraban culpable. Iniciada la sesión, Bean pasaba las páginas de su libro de leyes buscando un precedente legal. Finalmente, amado con su rifle proclamó, “Caballeros, la ley es muy explícita por lo que se refiere al asesinato de nuestro compañero, pero aquí no se dice nada sobre el asesinato de un Chino, así que…. ¡Caso cerrado!.”

 Parece algo extraño cuando consideramos que el Juez Bean fue solamente justicia de paz rural, sin embargo,  su nombre es permanentemente asociados con el humorismo chusco que nació de entre el estribo y la barra de una cantina, por los métodos que utilizaba para impartir justicia arbitraria y cómicos casorios que inspiraron muchas anécdotas e historias, como por ejemplo: una vez encontró muerto a un hombre que llevaba una pistola y $40 dólares en su bolsillo y  multó al cadáver por esa misma cantidad, su agravante; portar un arma… oculta. Se dice también que como el celebre juez no sabía –casi- nada sobre Derecho pensaba que el “habeas corpus” era un paganismo, así que al finalizar la ceremonia de boda, concluía diciendo “Y que Dios se apiade de vuestras almas”.

La leyenda de Roy Bean es, definitivamente, más verdad que ficción; es parte de la historia occidental que solamente pudo haber ocurrido en unión de un hombre insólito quien aplico la justicia con su propia mano. Bean era un gobierno de si mismo, auto facultado para hacer leyes, imponer castigos y tomar la vida y la propiedad que aplico con un estilo de justicia muy peculiar -chusca- por mas de 20 años en lo que ahora es los margenes del  Condado de Val Verde y, un poco mas allá.

En aquella época, muchos tenían la impresión de que Roy Bean era un “Juez de Paz” auto-constituido, pero no fue así. En la hemeroteca del condado d Val Verde encontré los edictos del periódico semanal de “Del Rio Dot”, fechado el 6 de Mayo de 1885, en el cual aparecían publicadas las posiciones electorales para el condado de Pecos, en las que Bean fue debidamente electo para representar el precinto No. 3.

Esto marco el principio oficial de su carrera, la cual se prolongo por varios años sin ninguna interrupción desde 1884, excepto la ocasión cuando  fue vencido por un mexicano llamado J.P. Torres, un rival y propietario de una cantina, al igual que el. Esta derrota fue un golpe muy duro para el orgullo de Bean. Posteriormente tuvo el gusto de ser re-electo en varias ocasiones. Es muy probable que  Roy Bean jamas escucho hablar del Juez de Paz, Jim Burnett, quien relució en Charleston Arizona, durante los días febriles y salvajes de la gloria de “Tombstone”. Burnett era un hombre errático en su comunidad y, sin duda alguna, el prototipo de Bean.  Sin embargo, no necesitba de adornos, tenia carisma, los “tanates”  suficientes, el ejemplo de los hermanos y la fama que le ha dado la historia, mismas que le han permitido servir en esa misma capacidad.

Las anécdotas del  juez se multiplicaron hasta que se convirtió en una viva leyenda. Todos hablaban de el, algunas son meramente ficción, sin embargo, hay otras que están basadas en hechos reales como la de ser promotor de la pelea “Maher-Fitz” al desafiar las autoridades estatales y federales que prohibían este tipo de actividad “deportiva”. Esta pelea por el campeonato mundial se efectuó el 21 de Febrero de 1896 en una pequeña isla del río Grande, sobre una plataforma con arena,  muy cerca de lo riscoso de Langtry para que las autoridades de Texas, Nuevo México, Arizona, incluso de México, no intentaran obstruir y detener el enfrentamiento de los boxeadores que se disputaron el titulo de campeonato mundial donde Bob Fritzsimmons venció ridículamente a Peter Maher en menos de 1 minuto y 25 segundos por knock out.

 

Los antepasados y algunos antecedentes de Roy Bean permanecerán como un enigma para siempre. Sin embargo, estamos razonablemente seguros que no era originario de Canada como suponia Miss Lillie Langtry sino del condado de Mason en el estado de Kentucky.  Tambien hay muchas historias de este legendario personaje que florecieron por su obsesión en la famosa actriz británica conocida internacionalmente como Miss “Jersey Lilly”. Tan grande fue su admiración y cachondeo que nombro el establecimiento que fungía como corte en honor a esta hermosa dama. Pero, lo triste de esta historia es que ellos nunca se conocieron, si acaso la vio en alguna presentación cuando radicaba en la ciudad de San Antonio Texas.  Roy le escribió un sinnúmero de cartas, las cuales, ella aparentemente nunca le contestó. Cuando Bean le notifico en una de ellas que había nombrado al pueblo haciendo honor a su apellido, la Lilly finalmente acepto la invitación, solo que la fémina se demoro y la calaca se le adelanto a Roy 10 meses antes de la llegada de su amada a Langtry.  Por cierto, un supervisor de la construcción de los rieles circulo el rumor de que “Langtry” fue nombrada asi en honor a George Langtry, un jefe de ferrocarril que había conseguido que las vías de la Southern Pacific llegaran hasta allí, pero  nadie se atrevió a contarle esa historia a la señorita Langtry, asi que ella se marcho muy digna con esa idea.

 

Hay varias versiones de su muerte, una cuenta que falleció plácidamente en su cama después de una tremenda borrachera, otras que se cayó de un puente sobre el rio Pecos y, una mas, que fue asesinado por un forajido mexicano. En lo personal, prefiero creer la primera, me caia bien este mamarracho de hombre. Infinidad de historias se han tejido acerca de este personaje tan “informal” que despachaba licor acompañado por uno de sus  hijos, Sam y de su mascota, un alcohólico oso grizzly llamado Bruno. Las decisiones que tomaba en su famosa corte llamada “Jersey Lily”  lo hicieron ganador de la fama como el  “Juez de la ahorca” pero a decir verdad no encontré un solo documento que acusara al juez Roy Bean como un hombre despiadado, malvado y mucho menos que se atreviera ahorcar a alguien.

He visitado un par de veces el sitio que se ha convertido en museo legendario, la pequeña poblacion Langtry.  Existe una replica de “Jersey Lily” en el interior de “The Whitehead Memorial Museum” en la ciudad de Del Rio Texas donde tambien descansan los restos de esta famosa leyenda de Norte América y Sur de Texas. Cabe hacer mención que Del Rio, es la frontera hermana de mi querida ciudad natal, Acuña. “

Esta historia fue publicada en el segundo numero de la Revista  bilingüe “Mejores Amigos Mejores Fronteras” en Mayo de 1995, donde me desempeñe como editora de la misma. Indudablemente fueron tiempos en los cuales la tecnología apenas se asomaba y no había información a la mano, asi que teníamos que acudir a los historiadores, al archivo municipal, a los libros, a la hemeroteca, a la biblioteca o, como ultimo recurso, al baúl de los abuelos con tal de  recopilar datos, fotografías, litografías, copias, o dientes de leche para conseguir el material necesario para elaborar un articulo basado en hechos transcendentales históricos como este que ahora les comparto con mucha satisfacción. Este relato en especial, me gusto muchisimo pero hay otros que les compartire de vez en cuando. Por fortuna, ya contamos con internet y todas las  herramientas están tan cerca como la palma de nuestras manos… ¡Gracias bendita internet! y gracias tambien a quienes se tomaron la molestia de leer  hasta este parrafo,  redactado en mi estilo personal, aunque, cuando hay que ser seria… ¡tambien me pinto para ello! No lo duden.

 

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Una respuesta a “La Famosa Leyenda de “Roy Bean” -verdad o ficcion-

  1. Excelente historia veridica vi la pelicula con el actor Paul Newman y los hechos por usted narrados se observan el en film.

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