Debate en torno a la palabra “SORORIDAD”

“A través de un mensaje me plantean una serie de preguntas que se me antojan absolutamente pertinente para entablar un diálogo colectivo en la búsqueda de diversas perspectivas las cuales, no está de más decir, son válidas en su integridad. Me pregunta @[705283561:Carmen Rosa Guerra Ariza], dos cosas: 1. ¿Qué pienso de la palabra SORORIDADES?, 2. ¿Qué se me viene a la mente cuando la leo o la escucho? Me aclara que las preguntas no buscan definiciones estrictamente académicas, se quiere enfatizar en sentimientos, pensamientos e ideas que surjan al analizar la palabra Sororidad en plural ¿Que piensan ustedes? Espero sus respuestas”.

Palabras de mi estimada amiga Alicia Guevara que, a través de su página en Facebook, hace un llamado e invita a la reflexión sobre un Debate en torno a la palabra “SORORIDAD”

Obviamente, mi respuesta no es tan simple. Por lo menos no lo suficiente como para resumir en un párrafo mi percepción, y con ello, lo que es el lado femenino en equilibrio de toda naturaleza humana.

“Qué habría sido de las mujeres en el patriarcado sin el entramado de mujeres alrededor, a un lado, atrás de una, adelante, guiando el camino, aguantando juntas. ¿Qué sería de nosotras sin nuestras amigas? ¿Qué sería de las mujeres sin el amor de las mujeres?”.

Varias interrogantes que, cuando pienso en la sororidad, lo primero que viene a mi mente son otras mujeres, como por ejemplo: Las Mujeres de Negro, quienes desde 1988, salieron por vez primera a la calle en Jerusalén para manifestarse contra la ocupación israelí del territorio palestino; Las Damas de Blanco que son un grupo de mujeres de Cuba quienes desde el 2003 luchan por la liberación de sus familiares encarcelados por la falta de libertades políticas; Las madres y Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina que mantienen viva la memoria de miles de desaparecidos que fueron victimas de la represión y la intolerancia política en la década de los años setenta; En Estados Unidos, las que murieron (1908) acribilladas y quemadas en el incendio de la industria textil y del vestido Cotton en Nueva York luchando por mejores salarios y condiciones laborales; En México, las que abanderaron las huelgas de Río Blanco en Veracruz y la de Cananea en Sonora; Las de Pasta de Conchos que, desde el 19 de Febrero del 2006, las familias de 63 mineros que perecieron en el derrumbre, aun luchan por el rescate de sus cuerpos;  Las abuelas, las madres, hijas, hermanas, tías, primas y amigas que por 20 años se han mantenido unidas para exigir justicia a puño cerrado por las “Muertas de Juárez”…”Ni Una Muerta Mas”…”Nuestras Hijas de Regreso a Casa”… “No mas Feminicidios”…y asi una lista interminable.

 Y como olvidarme de las guerreras sin un nombre de grupo especifico que desde siglos pasados han sido  perseguidas, condenadas y sacrificadas solo por aspirar  en mejorar sus condiciones de vida en cualquier ámbito en todo el planeta. Las miles de feministas, activistas, asociaciones y organismos no gubernamentales que día con día luchan desde sus trincheras en contra de la represión y sometimiento, la impunidad y las injusticias, la explotación sexual y laboral, la inequidad y la desigualdad, entre otros.

 Ahora bien, en estos tiempos de modernidad tecnológica, se me ocurren las redes de “mujeres.com”; u otros sitios como el Club de Lilith donde he tenido la oportunidad de expresar algunas de mis ideas, quizá no las mejores, pero mías. Y tambien, las excelentes blogueras, lideres y escritoras que nos inyectan esencia sororal a través de significativas palabras que nos brindan el desarrollo de sus conciencias haciéndonos sentir confianza, identificadas, cada una en sus estilos personales y opiniones; a veces crítica, audaz, animosa o con una chispa de humor, pero siempre “ellas” con su autonomía como sujetos, en sus resistencias a la exclusión y opresión, en la construcción de liderazgos y empoderamientos y en general en la resistencia a la sociedad patriarcal que mucho ayudan en la construcción de una sociedad sororal de que somos avatares individuales que navegan por la red con un mismo objetivo: la igualdad en lo público y en el privado… ¡y en lo virtual!. Las mujeres debemos estar sujetas a todos los derechos políticos, tecnológicos, académicos, económicos, sociales, medio ambientales y culturales.  

 Las mujeres mismas sentimos no solo ésta necesidad, también anhelamos saber más de nuestra propia naturaleza femenina. Deseamos, en muchos casos, ser capaces de expresar mejor nuestra feminidad innata sin ser tachadas de buenas o malas, de santas o putas, de fuertes o débiles, de feas o bonitas, de gordas o flacas…y asi. Queremos romper cadenas que liberen las fuertes restricciones físicas, emocionales y mentales que nos han aprisionado durante eras. Estos yugos se pueden romper únicamente por medio de la comprensión y la comprensión debe empezar en las propias mentes de las mujeres y, muchas de las veces no sabemos como se llama eso.

Nota: ni siquiera pude encontrar el significado de sororidad en mi inseparable amigo LAROUSSE que aunque esta un poco deteriorado por los años, no le falta ni una hoja😉

Pero… ¡bendita internet!…Este significado está en muchos sitios con solo googlear “sororidad”. Una palabra que proviene del latín “sor” (hermana) que al igual que fraternidad viene de “frater”  (hermano). Tan antigua como el mito griego que describe a Artemisa, Diosa de la caza, como la protectora de las jóvenes de ser raptadas, violadas y/o sacrificadas. Lógicamente entre nosotras las mujeres la relación de hermandad está mejor definida como sororidad que como fraternidad. Se ha usado la palabra fraternidad para identificar tanto relaciones entre hombres como de mujeres y nadie ha objetado nada al respecto por el uso inadecuado de la palabra. Por fortuna, las mujeres, ahora que se ha acuñado esta palabra y tiene su explicación y significado no debemos dar motivo de polémica. Respetar lo diferente es señal de educación y tolerancia, y no tenemos que levantar las espadas en alto para atajar por la vía de la violencia verbal lo que está en contra de una opinión cada vez más generalizado y consciente del significado: Sororidad, Fraternidad; dos vocablos que denotan hermandad. Vivámoslos cada uno/a desde nuestro ser, femenino o masculino, pero en paz y armonía.

“Qué sería de las mujeres sin el aliento y el apoyo en situaciones de crisis que son tantas. No habríamos sobrevivido a los avatares de la vida sin otras mujeres conocidas y desconocidas, próximas o distantes en el tiempo y en la tierra”.

Como señala Alicia en su blog ASI SOMOS LAS MUJERES, ASI ES ALICIA” hay varios escritos, que corren por Internet y uno de ellos es el de Marcela Lagarde y De los Rios, etnóloga mexicana y doctora en Antropología. Profesora de los postgrados de Sociología y de Antropología de la UNAM. Entre otros logros muy importantes para beneficio de nosotras, es autora de diversas obras que profundizan sobre el significado de esta palabra.

De acuerdo con Marcela Lagarde, en un texto sobre cultura feminista, las francesas, como Gisele Halimi, llaman a esta nueva relación entre las mujeres sororité. Las italianas dicen sororitá, y las feministas de habla inglesa la llaman sorority y/o sisterhood. Para las mexicanas debe ser algo así como la alianza o pacto entre mujeres sororidad en el compromiso por la lucha contra los fenómenos de la opresión. Habla también de que en esta relación, unas son el espejo de las otras, lo que permite a las mujeres reconocerse “a través de la mirada y la escucha, de la crítica y el afecto, de la creación, de la experiencia” de otras mujeres. Por ello, afirma que en la sororidad se encuentra la posibilidad de eliminar la idea de enemistad histórica entre nosotras.

Particularmente me gusta esta palabra, me identifico con ella, me siento cómoda porque la considero muy femenina y define esa confianza, fidelidad y apoyo que nos debemos unas a otras. Sin quitarle importancia a esta definición; “Las mujeres juntas, ni difuntas” yo me quedo con algo tan sencillo como la unión, amistad y reciprocidad entre mujeres que comparten el mismo ideal y trabajan por alcanzar un mismo objetivo. Hoy que las mujeres somos agentes activos de la sociedad, la sororidad, es una expresión que solo puede verse, sentirse, trasmitirse y diferenciarse a través de la conciencia de una mujer que sabe cual es su lugar en este mundo y que recuerda siempre que todas somos diversas y diferentes.

 

 

Una respuesta a “Debate en torno a la palabra “SORORIDAD”

  1. Para mi, SORORIDAD es la complicidad entre las mujeres, con el fin de luchar por la justicia,la igualdad y la libertad. Sororidad tiene, para mi una connotación mucho más cualificada que fraternidad, una expresión muy utilizada por nuestra Iglesia católica machista, pero que incluye la jerarquía, la desigualdad, la relación de poder y obediencia.
    La sororidad es la forma de relación de mesa redonda, de horizontalidad, de respeto para todas y todos

    MariPilar Zugarramurdi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s