El holocausto mexicano escondido bajo el telón de los medios de comunicación

 

Hoy en día muchas personas prefieren ver televisión a cualquier acto de recreación, y esto se debe a que ver televisión se ha transformado en algo muy cómodo ya que lo único que tienen que hacer es encenderla, ni siquiera tienen que pensar, solo mirar. La televisión provoca una actitud pasiva, pues al ser una actividad meramente receptiva no supone ningún esfuerzo y anula la iniciativa del espectador.

 “Un 93% de los programas de entretenimiento no contienen elementos de identidad nacional respecto a México. Únicamente el 4% de la muestra contiene programas con ponderación a la forma de vida mexicana. El 98% de los programas de entretenimiento analizados no incluyen en sus contenidos representatividad alguna del interés social, lo cual es un indicativo de que los operadores de televisión tienen muy poco compromiso con el interés social”. (IBOPE AGB Research México)

 Pues bien, un día normal, le gano al despertador y me levanto como a eso de las 7:00 horas y enciendo el televisor…

-¿Qué encuentro? ‘Hoy, en vivo, la inesperada visita de un personaje que sin duda, ha hecho historia en su género musical, pero hoy, precisamente hoy será recordado por sus interesantes revelaciones relacionadas con la fuente de su inspiración’.  -No tuve deseos de adivinar-

 En el ínter, una decena de patrocinadores que me hacen perder la esencia de lo que buscaba: informarme. Pienso; Nadie escapa de la voraz comercialización porque somos una sociedad consumista. Ninguna de las estaciones que se transmiten por cadena nacional esta libre de anuncios de publicidad, los cuales, de una hora 28 minutos -aproximadamente- fueron patrocinadores. Casi un 50% del tiempo total de transmisión.  La publicidad es nociva porque manipula las imágenes y la forma de presentar los productos, logra que el espectador desee el producto anunciado sin estar consiente de, si es bueno o malo,  lo que va a comprar.

 Hago lo que todo mundo; me dirijo al baño medio dormida.  En el corto trayecto alcanzo a escuchar sobre  ‘The Royal Tour’. En mi opinión, un patético infomercial diseñado para la promoción y lucimiento de Felipe Calderón, un espectáculo digno de la más pavorosa república bananera. Dicen que el presidente se inspiro en las serie “24”. Yo, en cambio, las de aquella serie; ‘La isla de la Fantasía’ que hizo famoso al actor mexicano Ricardo Montalbán acompañado del su entrañable Tatoo.

 Lo se, nada que ver la comparación, pero eso me han sembrado en la cabeza: imágenes. Si acaso hubiese parecido, sería en lo que debió haber costado la producción estadounidense bajo la conducción del periodista Peter Greenberg como si con ello pudiese dar la tranquilidad a propios y extraños; “como en este país sólo hay violencia en puntos muy específicos del norte”, quizá con esta decisión perniciosa y autocrática intenta convencer de que la violencia no afecta la actividad turística en otras regiones del país. Después de ver su magistral actuación como anfitrión de investidura presidencial, me gustaría saber cuánto aumentó el turismo desde Septiembre que se estrenó en los Estados Unidos.

 Con esa reflexión regreso a la habitación  y me encuentro, para variar, con los avances de ’El Encanto del Águila’. No se si fue otra idea genial para pactar con nuestro pasado histórico, o si es otra forma de anunciar el futuro que se avecina con los zopilotes volando de cara a las elecciones presidenciales del 2012. Y no son marmulladas, lo mismo pasó con Salinas de Gortari quien nos dejo con un amargo sabor de boca con el “Vuelo del Aguila“.

 Desvarío frente al espejo haciendo conjeturas sobre lo bueno y lo malo de las televisoras del duopolio, hasta que interrumpe una voz algo chillante; ‘Hoy, en exclusiva, Carl lo confesará TODO, absolutamente TODO y sin pelos en la lengua ¡NO SE LO PUEDEN PERDER!’ Episodio seguido el anuncio de ‘Vivir Mejor’ del gobierno federal. Pegajoso el silbidito que me acompaño hasta la cocina para preparar un café.

 Por fin, un conductor en las noticias…

 ‘La Secretaria de Salud anuncia medidas de prevención contra enfermedades respiratorias’. Lo que llamó la atención -de ahí que lo menciono- fue que mostraron escenas con gente y personal médico consumiendo alimentos al aire libre en un puesto de fritangas instalado (como cosa adrede) frente a las puertas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mientras el corresponsal describía las medidas para evitar contagios. No es desprecio por el concepto de diversidad social pero me pareció bastante irracional no cuidar esos detalles. Los espectadores tendemos a imitar lo que vemos (aún sin televisión), ya que se muestran constantemente modelos de comportamiento, costumbres y cosas raras de tal forma que nos convertimos en su reflejo, queriendo o no.

 ‘Cuando regresemos le hablaremos de un sitio de Internet para infieles’. El morbo de estos reportajes es tan poderoso que no impide la entrada en el seno de cada familia dentro de cualquier rincón del país. Y así, entre sorbo y sorbo a mi café y noticia tras noticia, caigo nuevamente en una ola indiscriminada de comerciales, especialmente enfocado  a la gente pueril e ilusiones vanas; productos que prometen hacer maravillas en el hogar, medicamentos que le venden la cura milagrosa, o los productos mágicos de belleza sin contar las dietas engañosas. Y esto de los anunciantes parece no tener fin. No hay un equilibrio entre el comercial y la programación. Dormité por unos minutos hasta que a lo lejos escuché una voz femenina distinta; ‘Nos avisan que Carl viene llegando a nuestros estudios’ dijo la chica de espectáculos.

Cambio de canales y es el mismo tormento. Las televisoras de México, parece que pelean entre ellas para ver quien tiene la peor programación, y los conductores que digan mas estupideces. La radio anda por las mismas. Hace unos meses se desgarraban las vestiduras por la publicidad pornográfica de un conocido periódico aduciendo que ésta promovía la trata de personas. Pero por otro lado, encubre el otro rostro de la criminalidad: la corrupción gubernamental y los delitos de cuello blanco. En este sentido, se estaría echando una cortina de humo sobre la complicidad de encumbrados políticos y empresarios con el crimen organizado, pues de que otra forma podríamos explicar cómo los narcotraficantes insertan miles de millones de dólares en la economía formal si no es con el contubernio de quienes se apoderan el poder político y económico. Y qué decir del uso de las pasarelas y el trato como estrellas a maleantes a quienes les han dedicado extensas entrevistas en horarios privilegiados.

De mis pensamientos vuelo a la programación…

 “Hoy me piden que hable, pero como México calla, yo tampoco pienso hablar”

Inmediatamente identifique la frase como una de las que utilizó el escritor Fernando Vallejo el día que recibió el Premio FIL de Literatura 2011 y Lenguas Romances en el auditorio Juan Rulfo en el marco de la Feria en la capital tapatía donde tuvo lugar el evento.  

 Los patéticos comentaristas aprovechando su ilimitada expresión de axiología (osease mucho cotorreo y poco cerebro) como es su costumbre, empezaron a lanzar críticas, primeramente por el contenido de su discurso, seguido de la decisión del escritor colombiano de donar el importe íntegro del Premio FIL (150.000 dólares) a dos organizaciones defensoras de los derechos de los animales en México. Como favorecedora de estas causas, me dio gusto y lo celebré compartiendo la buena nueva en las redes sociales.

 En cuanto a su discurso, no es de extrañar la acidez de Vallejo, desde hace tiempo que confía más en el reino animal que en la raza humana, según sus propias palabras. Para ser sincera (y antes de que me lancen un peñazo), de la obra literaria del autor no conozco mucho, o casi nada. Seguro la curiosidad me llevará a leer sus páginas en un futuro. Y aprovechando esa inquietud, me dispuse a buscar en Internet la integridad de su polémico discurso, descubriendo que el autor, no se quedó mudo como México y tampoco se frenó a la hora de criticar… ¡hizo corte parejo! Demasiado llamativas las ovaciones, carcajadas y aplausos que a menudo se dejaron escuchar en el público asistente que, me dio la impresión, no entendían muy bien de lo que Fernando Vallejo les estaba hablando.

 En resumen, una visión que condensó el escritor en veinte minutos; entre el tarareo de canciones como ‘La Bartola’ de Chava Flores, recuerdos de su natal Colombia, y lo virulento sobre el país que lo ha acogido. Palabras a mi sentir, incapaces de formar un equilibrio de modo que le diera valor a su voz con un mensaje íntegro, sin perjurio y sin abanderamiento de partido. No advertí broma ni humorismo innato, sino más bien, una mezcla de resentimiento político, tristeza, y una profunda falta de confianza en el género humano. Desde esa perspectiva, como dicen; ‘Vallejo siempre provocando amor  y odio’. Pero no es el único, yo también me he sentido entre esa disyuntiva alentada por las cosas trágicas que suceden en el país.

 Interrumpe mi monólogo los avances del siguiente programa: ‘Ya esta en el área de maquillaje nuestro invitado especial. En unos minutos mas, estará confesándonos toda la verdad sobre su relación con la talentosa Carmina…! Esto se va a poner bueno!…  ¡No se lo puede perder!

 Una vocecita interior me sumerge de nuevo a mis pensamientos; No pretendo excusar los errores, las debilidades de los periodos deleznables de las administraciones públicas que han hecho historia, por el contrario, éstos deben servir de ejemplo y contrapesos para poder constituirnos hoy como sociedad. Tampoco se trata de lavarle las manos sucias al gobierno de Felipe Calderón encubriendo sus excesos y errores, pues de hacerlo, sólo hay un paso para avalar también la criminalización de la lucha social, algo que de hecho y por desgracia ya se viene haciendo. Otra vocecita grita para recordarme que acaban de ‘rematar’ a Nepomuceno Moreno en Hermosillo Sonora.

 Según el resumen pasadita de la media; ‘El activista buscaba a su hijo desaparecido de 17 años. El 14 de octubre le dijo a Calderón que recibía amenazas y éste prometió darle seguridad, pero llegó tarde’. 

 Los acontecimientos llevaron al hilo de las declaraciones desafortunadas a funcionarios, y el Gobierno Federal emitió un comunicado que después se convirtió en desplegado en diversos noticieros dándole mayor énfasis a los antecedentes penales de Moreno como si con eso se pudiera justificar su asesinato. ¿Qué clase de democracia es ésta que mancilla las voces defensoras de los derechos, que no les da espacio o las mantiene relegadas?: una democracia secuestrada por grandes intereses económicos, por la codicia de quienes como decía Oscar Wilde, “conocen el precio de todo y el valor de nada“.

 Creo que sólo en las novelas que produce Televisa se nos dice que es hermoso morir por amor; y usualmente el héroe más digno de ser emulado es aquel que encuentra su fin al derrotar al villano, y el odiado enemigo muerto antes de ser juzgado. Nuestra atracción por los deleites del odio es tan natural que los líderes manipuladores de la televisión no tienen el menor empacho para cultivarlo; mientras tanto, en ocasiones parece que somos alentados a amar sólo por personajes ficticios, nada atractivos interiormente, de esos que tienen el hábito desconcertante de castigar el rostro para obsequiar un beso…el de Judas.

 Y hablando de Judas, lo sucedido con el librogate de Enrique Peña Nieto y la secuela de errores cometidos para “frenar” la ola de mensajes irónicos y críticas en las redes sociales, no fue para menos. Dicen que ‘el que no cae resbala’, y Peña Nieto con es la excepción y la sobre protección que Televisa le ha dado fue la verdadera razón de que éste no supiera defenderse de forma natural cuando lo preguntaron los nombres de tres libros representativos en su vida. Y por si fuera poco el escándalo causado en la defensa, que hizo Paulina Peña Pretelini, a través de su novio en twitter, por haber llamado “prole” y “pendejos” a los críticos de su padre. La fuerza que pudiera simbolizar este consorcio para la candidatura de Peña Nieto pudiera ser su mayor debilidad.

 Otro que no se cayó, ni se resbaló sino que se fue de bruces por tratar de ridiculizar a su contrincante fue el suspirante por el PAN Ernesto Cordero al confundir el nombre de la escritora colombiana Laura Restrepo por el de Isabel (Allende). Y, ya que hablamos de siglas, ahora resulta que Andrés Manuel está leyendo la Constitución Mexicana y que le apena muchísimo que otros no recuerden ni lo que leen. Pero qué bueno que no le preguntaron por el autor, porque sabe dios con qué ocurrencia hubiera salido.

 Pero, sabe una cosa mi estimado lector(a)?  hay algo muy analizable en todo esto, y es que si por un error literalmente insignificante se hizo todo este escarnio público, que pasaría si todos los mexicanos verdaderamente fuésemos tan entregados a la literatura. Pensándolo bien, no sé por qué nos sorprendemos tanto. ¿Qué, acaso los suspirantes al gobierno de la república no pueden darse el lujo de cometer un error tan ilustrado?

 Entre noticias irrelevantes y otras que no han cicatrizado, me pierdo entre cortinas de humo y contenidos que no requieren un mínimo esfuerzo mental. ¿Será por ello que son catalogadas las de mayor audiencia nacional?…

 Se desbocan las ideas que me salen al paso para recordarme; Si, ahí están las desfasadas historias de telenovelas con personajes insulsos y encima, mal actuados. Jamás en mi vida he podido despertarme como recién peinada y maquillada. Los ‘Talk Show’ que reflejan una sociedad enferma apabullada por un publico compuesto la mayor parte de paleros. Los concursos son otra muestra de cómo  juegan a ridiculizar y alburear a los incautos participantes. Y que me dice de aquellos que se desenvuelven en un ambientillo de solaz esparcimiento para las abrumadas amas de casa o esos otros que sobreviven a base de chismes de la farándula en medio de una merendola casera como si a todos nos importaran las nalgas de la Guzmán, los pleitos de Niurka, o… a propósito…

Hoy Carl Orff al fin hablará sobre su ruptura con Carmina Burana. A CONTINUACIÓN’. Y entre saltos, brincos y voces de gente vanidosa, cuya inteligencia es proporcionalmente contradictoria a su pedantería.

! Finalmente!

¡Buenos días Carl!… ¡Bienvenido a México!

¿Qué puedes decirnos de tu inesperado rompimiento con Carmina Burana?…

-Si, bueno, pero- Interrumpe la mas arguendera; ‘Nos lo cuentas después del corte… ¡No tardamos!’

 Definitivamente, no puedo culpar a ninguna de las televisoras en el sistema abierto y de paga.

Yo, placidamente sentada en mí mullido sillón, rascándome la barriga con el control remoto en mano, y una sociedad indiferente o poco demandante, juntos hacemos buen mancuerna para alimentar este tipo de contenidos porque los programas culturales, son aburridos, además requieren de una mayor concentración y esfuerzo mental para entenderlos y, para ellos, no generan tanto raiting. De ahí que el viejo Azcarraga se inspiro sarcástico “Hago televisión mediocre para gente mediocre”.

De antemano existe un compromiso social que finalmente los medios de comunicación (televisión, radio, prensa, etcétera) tienen una influencia y una ingerencia de carácter social que va intrínseca finalmente a lo que es la propia concesión, utilizando una parte del espectro radioeléctrico que finalmente pertenece al estado y por lo tanto a la sociedad, ese compromiso social está ligado a una concesión o a un permiso y dentro de la ley. Una ley que establece como obligación una función social que evidentemente debe cumplir el concesionario ¿qué ha pasado en México? Pues se ha distorsionado en muchos sentidos esta función social, con este tipo de programación basura, en el que se ha privilegiado el entretenimiento.

Si las televisoras del duopolio: Televisa y Televisión Azteca quisieran de verdad aportar a una mejor convivencia social, debería revisar los contenidos de su programación, de sus prácticas codiciosas y oligopólicas que están dejando mella en las demás televisoras comerciales que –igual- actúan descaradamente como poderes fácticos ejerciendo un periodismo oficioso, privilegiando un pensamiento único mediante la monopolización de la palabra, actuando en forma tendenciosa manipulando información, estigmatizando a actores políticos y sociales non gratos a sus intereses, evadiendo impuestos, enajenando a la población, ofreciendo una programación miserable, distorsionando el idioma, concibiendo cómplices al permitir estafas con anuncios fraudulentos más allá de la coartada de que ellos como empresas no se hacen responsables de dichos contenidos… ¡Eso si seria una buena noticia!

 ’Ahora sí, ya estamos de regreso con Carl, y antes del corte le preguntábamos:

 ¿Carl, es verdad lo de tu rompimiento con Carmina Burana? 

  -Perdona corazón, pero yo no he venido aquí para hablar de mi vida privada… 

Ay…Qué pena, se nos acabó el tiempo, mañana volveremos con más.

– Fue sorprendido el actor japonés Tisako Mikosa en pleno romance con la actriz porno Tila Tequila… ¡NO SE LO PUEDEN PERDER!… ¡Cuídense mucho… los amamos!

 Más allá de la aparente frivolidad que puede haber atrás de ellos, hay un retroceso delicadísimo con fuertes repercusiones en la audiencia. Parece que ya nada les importa… Parece que nadie puede contra ellos…  Parece que es justo y necesario reflexionar y rectificar el modelo social, y de paso, darle una revisada a la Legislación de Comunicación. Tenemos mucho qué hacer para protegernos del holocausto escondido bajo el telón de de la televisión, empezando por exigir como receptores demandantes y no como (disculpe usted) una bola de pendejos ignorantes.

 

  Fuentes: Ley Federal de Radio y Televisión  |   Medios de Comunicación: La Televisión  |  IBOPE AGB Research México  |   Comisión Nacional de Comunicaciones

 

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